
La luz radiante deja paso a los clarooscuros del otoño,amarillos y ocres de hojas k hacen de alfombras. El azul intenso se ha teñido de nubes a las que buscar forma. Cuando las tardes, melancólicas, se acomodan a las ausencias, a los recuerdos. Tenía que ser septiembre cuando el cansancio de la espera produce impaciencia. Pero no temblará mi voz cuando me despida, ni tus dedos secarán mis lágrimas, ni tus brazos me sujetarán. Y las tardes ya no se harán eternas y llegarán las noches y la luna me cuenta que el amor es cosa de dos. Y añorándote pienso, que tenía que ser septiembre cuando me dijiste adios.
Comentarios
Besicos.
Te mando un Besibrazo Grande y apretaico... no muy fuerte, no vaya a estrujarte... :))