Era una historia como cualquier otra historia.Nació con la primavera, llena de mil colores, con azules de sueños, con esperanzas de olores.Fue una historia de deseos, vacía de promesas, con el tiempo atado a las largas ausencias.Fue el ocaso de una batalla perdida, de una telaraña tejida.Fue un laberinto de jugadas sin avanzar con las fichas, perdiendo en el juego, fundiendo la vida.Fue una historia inacabada sobre un negro del destino, una lágrima que borra la última palabra del libro, fue quererse hasta morir, perdidos en el camino.Fue una historia como la luna, creciente en quimeras, menguante en fortuna.Fue esa historia que pudo ser, que nunca ha sido.
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2 comentarios:
Pero aún así, este tipo de historia si, uno sabe llevarlas, enriquecen el alma, la sensibilidad, la compresión hacia el otro.
Besicos.
espero que algún día me digas que esta triste
historia no pertenece a nadie cercano a ti...
muy bonita
gracias
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